jueves, septiembre 13, 2007

Divas: Marta Strada

"Es una contradicción: todo me provoca risa, y a la hora de actuar todo es una tragedia griega. Lo que me gusta es puro drama…"
Marta Strada

Marta Oliva Garrandés Concepción era su nombre, o es; Marta Strada su seudónimo artístico, con el que la recordamos. Nuestra Anna Magnani, según el decir de muchos, nació en 1927 en La Habana y con su primera presentación en público, que la llevó a cantar en la televisión cubana de 1961, comenzó su meteórico ascenso en la escena musical. Un ascenso donde sus manos, la gestualidad explícita en la escena y su peculiar voz de mezzosoprano, se confabularon hasta hacerla acreedora de un muy disputado mote: "La Gran Diva de la Balada Moderna Cubana". Más allá de las posibles candidatas a tan notable epíteto, la Strada hizo época en el cabaret (incluso en el Tropicana), el teatro musical y la bohemia habanera de los años 60 por canciones como Abrázame fuerte, Viento, Venecia y Sésamo. Su único disco, grabado en 1965, la consagró entonces como "la primera baladista de Cuba".

En una entrevista publicada en El Nuevo Herald el 26 de octubre del 2001, la propia Marta recuerda: "Yo entré en el mundo del espectáculo sin proponérmelo. Estudiaba canto con Mariana De Gonich y actuación con Antonia Rey y Andrés Castro por vocación, sin esperar nada, sólo porque me gustaba... Me seleccionaron entre todos los alumnos para aparecer en TV cantando Prisionero... Yo estaba casada con un gran hombre, Raúl Miranda (hermano del famoso deportista Willy Miranda y del legendario periodista Fausto Miranda) y tenía dos niños pequeños. Decía 'yo no puedo dedicarme a cantar', imagínate… Y me di a la tarea de buscar canciones extrañas, diferentes… Mariana, mi maestra rusa me decía que no, que así no se podía cantar. Yo le decía que así es como yo lo siento y no lo puedo hacer de otra forma. Me dejó por incorregible…"

Además de cantante, la Strada sumaba a su notoria personalidad interpretativa la de ser una notable declamadora poética. En su repertorio figuraban siempre versos de los españoles Rafael Alberti y Antonio Machado, y del peruano César Vallejo.

Aunque se mantuvo activa en el mundo del espectáculo, a partir de 1967 su nombre fue gradualmente marginado de la radio y la televisión. "Todo marchó hasta que me vetaron y me sacaron de la radio y la televisión al final de esa década", su carga emotiva y su intención irreverente, junto al hecho de no plegarse ante las normas que exigía la política cultural cubana, opacaron su fama. "Pero tenía gente que me amaba y que, aunque no podía defenderme, sí asistía a los conciertos" que muchas veces se hacían sin promoción, pero que se abarrotaban en La Habana. "Me contrataban de otros países, me veían actuando y hablaban para contratarme y nunca me dejaban salir", recordó Strada en una entrevista de 1992, concedida pocos meses después de solicitar asilo político en Miami. Poco a poco fue desapareciendo de los medios de comunicación cubanos. En 1969, tras interceder ante las autoridades culturales, el director artístico Pepe Coro logró presentarla en el teatro García Lorca a lleno completo. Dos años después Strada participó en 'Los romanos eran así', una producción de Meme Solís para Tropicana. El propio Meme rememora: "Por esos años la juventud cubana nos seguía a todas partes. Marta tenía el carisma que nace con el artista genuino y podía seducir al público hasta los límites que sólo consiguen los cantantes excepcionales."

En 1987 sufrió un accidente automovilístico que le causó una seria fractura en la pierna y le afectó la movilidad. En 1989 y 1991 hizo dos presentaciones en el Teatro Nacional de La Habana, la última de estas, en silla de ruedas. En 1992 viajó a Miami para reencontrarse con uno de sus hijos, que había salido de Cuba en 1980, y a los cinco meses decidió pedir asilo político. En esa ciudad se presentó esporádicamente en centros nocturnos y espectáculos musicales y en 1996 ofreció un gran concierto en el Teatro de Bellas Artes en el que interpretó baladas, boleros y monólogos.

La Strada, notable apodo que nos remite a cierta obra magna de Fellini, falleció el 28 de Febrero del 2005 en Miami, víctima de un paro cardíaco, a los 78 años. No obstante, dicen algunos que saben, reaparece de vez en vez en un peculiar rincón de nuestra geografía.








[Audio: Marta Strada, Perdóname mi vida, de Gabriel Ruiz y José A. Zorrilla]

La información anterior fue extraída de aquí, aquí, aquí y de aquí también. Altamente recomendable la lectura de Martha Strada, tus días como hoy de Norge Espinosa Mendoza en La Habana Elegante.

4 comentarios:

jose varela dijo...

Gracias dobles. Por este gran blog y por poner aqui en tu blog un link al blog mio. Gracias mil, otra vez.
Saludos. Y estamos en contacto de la blogosfera.
Ppvarela

Caminante dijo...

Que bien lo de las reseñas femeninas. Algunos discos de estas señoras inauguraron la sección musical de La Patria. Y a propósito ¿tendrás alguna idea de dónde puedo conseguir la única producción de Marta? El Duanel me tiene seco detrás de ella, pero no la encuentro ni en las tiendas de antigüedades... :o(

Jose dijo...

Marta fue unica en todo, por eso o no te gustaba en lo absoluto, o te fascinaba y llegaba a lo mas profundo, enseñandote con su arte cosas nuevas que nadie te las habia presentado asi, creando un mundo totalmente fascinante, con su magia, su expresividad y musicalidad muy propia. Fue castigada al ostracismo por un sistema tiranico, temerario con el que no se le dobla y temeroso del que nacio libre y aprecia su libertad. Mujer sencilla, artista completa, carismatica sin proponerselo. Una mujer noble a quien conoci en casa de Mariana de Gonitch, ambas amigas de mi familia alla en el barrio de Stos. Suarez. Fui privilegiado en poder apreciar el arte de Marta muchisimas veces y jamas la olvidare. Eterno descanso a su alma.

Alberto Alvarez dijo...

Quisiera por este medio decirles que tengo en mi poder una pintura de Martha Strada original de 20" por 25" aproximadamente, hecha por el pintor Fernando Ferrer. Si alguien estuviera interesado, puede contactarme por medio de email al sales@etraderplus.com