sábado, agosto 04, 2007

Hemostasia

"…¡Después explicaba mis sofismas mágicos
con la alucinación de las palabras!..."
A. Rimbaud

hoy vengo a jugar con sangres
con la de mamá en su último período
con la de Aquiles por su talón endeble
con la del hombre que se puede hartar algún día de beber siempre
de la fuente fauna e inmisericorde de los altares sangrantes
de los plañimientos encofrados
de las vísceras del Creador

para eso me sepulto en verbo y rasgo mis apotegmas
genero desde mis arrugas más íntimas el abono intimista y perspicaz que me prolongue hasta ser línea
saeta del tiempo que a veces soporto y que me frota tenaz
pusilánimemente convicto de un olvido que sólo a mí me pertenece
que sólo hacia aquí viaja

ostento mis enzimas
curo con pavor las hinchadas praderas de los abuelos y los viejos
esos mares ya vencidos
que cabalgan en mis constituciones cuando me torno ella, ellos, ustedes, tú…

puedo poseerte y sé que vas en mí como un voltaje
una chispa nerviosa que taladra vísperas
y que paladea hasta el goce mi abrupto polimorfismo
sé bien que
cuando te abarco y dimensiono
puedes dejar de morir para el mundo y vivir oxigenando los inviernos
llevando de un lado a otro ese algo tan vital que ya no es de nadie
y que murmura corazas
ráfagas
minas…

allí
(entre las sinrazones de estado y las muy serias confabulaciones lunáticas)
quedan mis querellas contigo y con todos los universos dimensionalmente reales
no puedo dejar de gozarte adolescente
acumulada en mis extremos del delirio
clamando por tus pertenencias como un río fiero de la vieja aldea
como la leona de aquel cuento viejo
como ella y yo…

¡y te gozo!
no más calmas y deliro
penetro
voy afuera y mascullo algo mientras regresas
en falsa retirada
a tu sitio torpe y malformado…

soy yo
y soy todos los hombres:
la mujer bella que te ha dado el hilo
la anciana infeliz que probó tus sales
el hermoso truhán que robó de mi madre
el ciempiés de casa
las moscas de ayer…

así te veo y te proyecto
yo que te poseo hasta la náusea
que te pertenezco hasta morir
que no objeto tu existir en mis plegarias
que cada día de mis mundos
(en los que soy todos los hombres)
te los dedico hasta verte morir
manchando mis instintos con esas gotas de ocre rojo
por las que se pierden
inexorablemente
los gemidos plañideros de nuestro único motivo para vivir

(de Mauricio Pimienta, durante un sábado gris y claustrofóbico del 2002)

2 comentarios:

amiga dijo...

Maurico , que poema más feo!

Y dame las gracias...

Mauricio Pimienta dijo...

Hola amiga!!
Por aqui ando respondiendo mensajes dejados en mi blog...

Este poema, si es que llega a serlo, salio asi: feo en mas de un sentido. Que quieres que le haga!! Me alegra que lleva el impromptus del momento y su desalinho es su orgullo. Es como una foto mia en la que quedo mal pero a la cual conservo y cuelgo en mi sala, para que las cucarachas no se atrevan.

Gracias por llegar y escribir algo en la pared...