lunes, julio 11, 2011

Llena eres de gracia, María

1

El último tranvía
que rueda todavía
se va, se va, se va
qué lástima me da
pues ya no volverá
M.E. Walsh
Siempre recordaré el verso de la Walsh que hizo que me enamorara de ella por primera vez. Años después, y a causa de ese "eterno retorno" que provoca y evoca, me dije que debería seguirla amando tal cual era en ese 1979 de nuestros primeros furtivos encuentros; con esos ojos saltones, vivaces, inteligentes, esa voz tan dulce y, sobre todo, con ese tiernísimo universo tan "del revés" que usó para entrar en mi vida y nunca más salir.
Yo por entonces no creía en la fuerza mágica de la memoria ni mucho menos en la de ciertos recuerdos cuando son hilados en un determinado orden. Era sólo un niño de 4 años y a mi lado siempre dormitaba un Sokol o un VEF cuidadosamente sintonizado en la entonces Radio Liberación. A eso de las siete venía la vieja a despertarme para ir a la escuela con la cucharadita de miel y el vaso de leche. Acto seguido, aparecía ella en la radio cantando y contando las cosas que pueden pasar si nos confunden con un camarón en un día de playa, o de los trabajos de Manuelita para rejuvenecerse, o de lo que sucedía en ese reino donde los gatos no hacen miau y dicen yes porque estudian mucho inglés… María Elena Walsh se coló así en casi todos los despertares que recuerdo y evoco de mi niñez, justo después de la leche que me hacía mamá. No es poco, digo.
Hoy me duele mucho que haya muerto esa mujer que descubrí y seguiré amando, según parece, mientras viva. Mis hijos van a dar fe de ello.
¿Qué cuáles fueron esos versos del primer flechazo? Ahí van, no sin la timidez de los novicios: "…un delfín que toque el violín voy a pescar con mi red marinera y me espera para bailar loca de risa la espuma del mar…"

2
La Walsh se acaba de largar de su casa. Quizás no se haya ido del todo pues generaciones enteras de latinoamericanos han sido amamantados, mandados a la cama o sacados de ella al compás de sus inmejorables canciones infantiles. Pero finalmente se fue, se nos fue, este personaje incomprendido en muchas facetas por un país que aún no sabemos si se comprende bien a sí mismo y que ella ayudó a figurar durante años difíciles en su repertorio más maduro.
La Argentina es esa casa de María Elena Walsh usada como summa, como Alma Mater, como epísteme… vista también por otros como trampa (Luppi en Martín (Hache)) o como desaparición (Fito en La Casa Desaparecida). De la casa de María Elena, a diferencia de la de Cortázar, no se sale, se está y punto, estamos todos. Pero, ya que vamos a estar, hagamos algo.
Su entrañable "Sapo Fierro" es un buen ejemplo que funciona a modo de manifiesto de ese geo-estatismo tan apreciable en su cancionística; "…no es lo mismo ser profundo que haberse venido abajo", nos dice para luego rematar con un "…sapo que cambia de aljibe siempre es sapo de otro pozo".
"Barco Quieto", una de sus canciones para adultos más versionadas, es en sí una gran metáfora de la Argentina del momento y del quedarse como telos; "…no te vayas, quédate, que ya estamos de vuelta de todo y esta casa es nuestro modo de ser".
En "Como la Cigarra", otro de sus himnos, se niega a dejar de decir lo propicio pese a la censura y el dictum ideológico de turno y dice que "…gracias doy a la desgracia y a la mano con puñal porque me mató tan mal que seguí cantando…"
Canciones como "The Kana", "Los ejecutivos", "Canción de Cuna para Gobernante", "La Paciencia Pobrecita" o "Carta de un león a otro" (muy conocida en la voz de Baglietto) pueden usarse como botones de muestra para captar la esencia de la constante incorrección política de María Elena Walsh.
Y, por razones fáciles de deducir, he dejado para el final una de sus canciones más incorrectas, ríspidas y crudas. Es de hecho, si exceptuamos la poco amable "Canción de Cuna…" antes mencionada, la única que he escuchado en la que María Elena echa a alguien de "la casa" y lo manda a vivir "…al Caribe donde está Papá Noel…" La canción se llama "Gilito del barrio norte" y data de 1969 (poco antes de que Onganía fuera depuesto, dos años después de la muerte del "Ché" Guevara) e incluida en su disco "Juguemos en el mundo, vol. II".

No sé de qué casa tengamos que irnos los que, como yo, ni se fueron ni se quedaron. Lo cierto es que hoy María Elena Walsh ha regresado a su hogar. La casa, mientras, sigue vacía, desaparecida…

lunes, mayo 19, 2008

Obsesiones en torno a (otra) Juana

“…Y vio Ikú que había que acabar con el tiempo en que la gente no se moría. Hizo Ikú entonces que lloviera y lloviera sobre la tierra durante treinta días y treinta noches sin parar […] Sólo los niños y los más jóvenes pudieron treparse en los árboles gigantes y subir a las montañas más altas. Y la tierra entera se convirtió en un gran río sin orillas. Hasta que en la mañana del día treinta y uno paró de llover. Los jóvenes vieron entonces que la tierra estaba más limpia y más bella, y corrieron a darle gracias a Ikú, porque había acabado con la inmortalidad.”
Mito yoruba,
transcrito de Paul A. Schroeder, Tomás Gutiérrez Alea. The Dialectics of a Filmaker,
Nueva York, Routledge, 2002

Siempre he querido pensar que Irakere fue traído al mundo en un imaginario pabellón Pozo. Así, uncido con alguna mágica manteca y entre los ritos iniciáticos de rigor, los hombres nombraron al recién nacido “bosque” en lengua yoruba, en memoria del tiempo en el que los tambores eran usados como señal a través de la espesura. Irakere como el más fuerte de aquellos tambores, como el figurado zócalo selvático donde mejor se le escuchaba a la hora de las invocaciones. Por eso, mucho después de que Olofin, Odduá y Obbatalá se enfrascaran en los deberes de la Creación, haciendo lo bueno y lo malo, lo bonito y lo feo, lo chiquito y lo grande, hubo una época nueva de muertes y resurrecciones donde Irakere era el santo y la seña, el bejuco y la serpiente, la ceiba y el guayabo.

De esa época nos llegan los elaboradísimos caprichos sonoros que el primer Irakere (Jesús “Chucho” Valdés, Enrique Plá, Carlos Emilio “el Gordo” Morales, Paquito D’Rivera, Arturo Sandoval, Carlos del Puerto, Oscar Valdés, Carlos Averhoff, Jorge “el Negro” Varona, Jorge “el Niño” Alfonso y Armando Cuervo) puso a circular para tornar en costumbre la apoteosis: “Bacalao con pan”, “Valle de Picadura”, “Danza de los ñáñigos”, “Moja el pan”, “Taka taka ta”, “Misa Negra”, “Xiomara Mayoral” e “Iyá” entre otros. Pero siempre me gusta regresar a un tema que suele hallar espacio en algunas recopilaciones de Irakere: la mini-suite “Juana 1600”, firmada por “Chucho” Valdés e incluida en el segundo disco de estudio grabado en 1977 y revitalizada más tarde en una excelente versión incluida en 30 años (2004).

En esta canción se registra uno de los más sólidos esfuerzos de Irakere en la fusión del funk con batá, uno de los sellos más notables de la agrupación. Se trata de un tema estructurado (igual que “Misa negra”) como los típicos rituales yorubas. Al inicio el oyente se deja atrapar por los tambores y las evocaciones hasta el punto de figurarnos el mágico ambiente off the record: la textura del toque in crescendo prefija la sangre otorgada como alimento y el permiso obtenido para convocar. Iroko, uno de los caminos de Obbatalá, orisha del caminante y habitante de las ceibas, es invocado en la ruta previa a la rapsodia de los metales. Pero antes hay anuncios, pronósticos, escaramuzas y filigranas que, simulando el incesante juego vital, nos preparan para el privilegiado viaje sonoro. Un viaje que parece corto por lo intenso, y que hace que volvamos sobre la ruta una y otra vez pues siempre parece que nos hemos perdido algo del paisaje. Pero nada se ha movido, la imagen está intacta, fresca, genial y breve como el orgasmo de los reclusos.Y así me enfrento siempre a esta canción, en actitud eyaculatoria. No se olvide nunca que, aunque “Juana 1600″ parezca evocar a una mulata que anda en Lada, cualquier húmedo rincón de los primeros barracones del siglo XVII tenía el pagano sabor de los orgasmos clandestinos. Y a ellos nos debemos.



PD: Publicado originalmente en Penúltimos Días.

Crónica de una muerte anunciada

...Como quien llega a tierra consagrada nos aproximamos al bohío ocupado por la familia del Capitán y Prefecto José Rosalía Pacheco, fanático adorador de Martí. Él me llevó, de inmediato, al sitio fatal. "Aquí -me dijo- aquí mismo recogí la sangre de Martí. Vea todavía la huella del cuchillo por donde arranqué a la tierra todo el charco de sangre coagulada en un pomo. No había posibilidad de duda; en todo el campo de combate, no había otro charco de sangre, no podía haberlo porque fue sólo Martí el único muerto. Ningún herido dejó, ni podía dejar, ningún charco de sangre. El coronel Bello -Bellito- apasionado de Martí, fue herido y retirado inmediatamente, y de resultas se pasmó y murió. Aquí permaneció Martí, tendido en tierra desangrándose, hasta que terminado el combate fue recogido por los españoles." Besé la tierra santificada con la sangre del Maestro.

Mientras el capitán Pacheco preparaba una cruz para allí fijarla escribí un acta, en cumplimiento del encargo del Marqués, la encerré en una media botella y la enterré bajo la cruz. […]

Ahí se levantaba la cruz entre un dagame seco y un inmenso fustete tendido en tierra por alguna tempestad: las gigantescas raíces al aire, y en parte en la tierra, que conservaba el verdor al coposo ramaje. Sobre estas ramas intrincadas había alzado sus patas delanteras el caballo blanco montado por Martí cuando recibió en tal posición la bala que le entró por el vientre y le salió por el anca. Observando el caballo -que logró sobrevivir- confirmé el trayecto de la herida y la deducción consiguiente de haberse encontrado parado en dos patas delante de las bayonetas españolas que asomaban entre la ramazón en el funesto instante en que Martí disparando su revólver, fue derribado por la descarga, ensangrentado el noble rostro en que fulguró la noble estrella de la Patria. […]

Me refirió la señora de Pacheco que la columna española no estaba en marcha sino acampada: que al dispersarse la avanzada, el empuje de los pocos cubanos, acompañantes de Martí, que por allí atacaron, ella, refugiada bajo la cama, en su casa, con sus hijos, sintió el tropelaje junto a la puerta del bohío y el paso de los perseguidos y perseguidores por la sala derribando muebles, el tinajero y la vajilla: que no se atrevió a asomarse, pero que oyó la voz de Martí, que le era familiar: que enseguida, abandonado el bohío, Martí fue a estrellarse sobre la línea española tendida entre el dagame y el fustete, mientras otra línea, que arrancaba de la misma barranca del contramaestre, también fusilaba a los pocos cubanos que hasta allí llegaron: que fue muy breve el fuego y que ya terminado, ella salió de su refugio y vio a Martí en una hamaca, en cuyo fondo había un manchón de sangre, y que por el vocerío enemigo se enteró, con el natural sufrimiento, de que el muerto envuelto en la hamaca, cuyo rostro no le era dable ver, era José Martí y me señaló con tristeza el pilón de madera en que se sentaba Martí cuando fue huésped de su casa, en la espera de Gómez, el pilón donde se sentó a consolar la niña que lloraba del dolor de la guerra. Ella acompañó a su esposo a recoger la sangre del Apóstol, y ya no volvió la antigua alegría a la casa de Rosalía Pacheco...

Tomado de "Memorias de la Guerra", de Enrique Loynaz del Castillo.

viernes, mayo 16, 2008

No es lo mismo con un tres que con violín

La historia fue creada y llevada al pentagrama por The Charlie Daniels Band y contiene ese aire místico tan común a las leyendas sureñas, mezcla de dioses caprichosos y hombres retadores que tan bien conocemos por los libros de Faulkner. Resulta que una vez el Diablo llegó a Georgia en busca de un alma para llevarse consigo y le llamó la atención un chico que tocaba muy bien el violín. No lo pensó dos veces y le propuso un reto a Johnny el violinista: compitamos a ver quién toca mejor, si ganas tú te ofrezco un violín de oro macizo, si gano yo me llevo tu alma conmigo. Johnny, sin pensarlo dos veces, aceptó la apuesta de la cual salió ganador. El Diablo, enojado y cabizbajo, dejó a los pies de Johnny el flamante violín de oro macizo que había prometido a la vez que escuchaba decir al vencedor: "Diablo, regresa cuando quieras para que lo intentes de nuevo… pero te lo dije, hijo de puta, soy lo mejor que se ha visto." Y siguió tocando por los tiempos de los tiempos…








[Audio: "The Devil Went Down in Georgia", The Charlie Daniels Band]

"The Devil Went Down in Georgia" fue incluida a la fuerza para salvar el insalvable disco "Million Mile Reflections" de 1979 después del éxito del sencillo del mismo nombre y llegó a convertirse en un clásico por su pegajosa y graciosa letra además de esos contagiosos solos de violín tan caros a Charlie Daniels que conforman el duelo entre Johnny y el Diablo. Ha sido incluida en varias bandas sonoras y ha motivado varios covers de los cuales vale destacar (es un decir) el grabado por la banda grupera mexicana Caballo Dorado e incluido en el disco "Contra el viento" del 2001. Oyendo a estos alazanes áureos uno puede llegar a apreciar positivamente el cover que en su momento hiciera Alfredito Rodríguez de "Granada", el archiconocido tema de Agustín Lara, con Juanito Espinosa al piano y tratando de aguantar la risa cuando la cámara le hacía algún indiscreto close-up.

Pero también esta canción mereció un remake en el año 2004. Lo facturó Willy Chirino en su álbum "Son del Alma" y admito que fue un buen remake, algo que a Chirino suele salirle bien regularmente. Esta vez la historia se ubica en La Habana y el Diablo se topa con el Orgullo del Diezmero, Cheíto el tresero, en el Malecón. La apuesta es la misma: un tres de oro y diamantes a cambio de su alma. Vuelve a perder Satanás y, cuando el tres es puesto ante los pies de Cheíto como símbolo de la derrota, el mulato decide no aceptarlo. Cheíto prefiere que el Diablo se lleve con él "al amigo tuyo... a esa culebra, a esa rata". Esta "variante caribeña sobre tema sureño" remite al viejo chiste de la llamada local que Fidel pretendía hacer a La Habana desde el Infierno después que "Gorbachov o el de turno" y "Reagan o el de turno" pagaran tarifas altísimas por hablar con sus camaradas.

La canción, que no por gusto arranca con un arreglo de "Tubular Bells" de Mike Oldfield (el tema de "El Exorcista") hasta caer en el tumba'o latino, es en mi opinión la más apreciable de un disco que fue premiado merecidamente con el Grammy en la categoría de Mejor Álbum Salsa/Merengue. Y me lo parece porque suena contemporáneamente cubana, algo que Chirino no logra con frecuencia.

Les dejo con el video de la canción, motivo al parecer de una disputa entre Rafael Andreu y Hernán Henríquez y tocado por la mano mágica de Mario García-Montes.

lunes, mayo 12, 2008

Yoani: ese ser extravagante

Que sea una filóloga X de la generación Y y perteneciente a la graduación Z que la Revolución seguramente aupó con enjundiosas cifras (¿cuántos filólogos había en Cuba antes del 59? y cosas así…) no le resta méritos para el protagonismo. Que haya puesto en el mapa del ciberespacio a una isla que se debate en el serio problema de con qué parte de la cadena jugar para que el mono no lo note ha sido uno de sus apreciables logros. Y está en Cuba, (des)diciendo molestas verdades, a pie, en almendrón, montando guagua o bicitaxi, con la prístina camarita de la percepción de una realidad que patea, blasfema, oprime y asfixia según soplen los vientos. Esos vientos insulares que soplan a espaldas de la voluntad consensuada de los isleños.
Como todas las pasiones post-revolucionarias, esta chica es atendible (y atendida) de dos maneras bien monotonales: "es de la Seguridad, del G-2" o "es pagada por la SINA, es mercenaria". Hasta ahora no se ha dicho nada pero supongo que quienes afirmen estas cosas tengan en cuenta que también el solapamiento de ambos estados es una solución posible: "es una infiltrada del G-2 en los ámbitos de la disidencia pagada por la SINA", por ejemplo. Así las cosas, mientras seres mínimos elevan teorías como las anteriores (y algunas más perversas que me reservo) al nivel de "verdad pura", no puedo menos que sonreír ante tal miope inclinación del prisma objetivo. Pero es el miedo, me digo en pose paternalista, es que esta flaca es así, una extravagante, una X, una Y, pero con una contagiosa voz que, sin visados ni absurdos permisos, llegará cada día más lejos.
Es que cada hombre es una minoría, como creo haber leído alguna vez… cada hombre… incluso así, extravagantes…

sábado, febrero 09, 2008

Una polirrítmica evidencia

Todo el que esté al corriente de la carrera de Silvio Rodríguez habrá de conocer ejemplos de sobra de su mala relación con el público. Con el público nacional, pues poco se arriesgó él a igual sopapeo con el de Extranjia. La inquina del trovador ha estado con sus compatriotas, a ellos habrá dedicado los mejores desplantes de su carrera. ¿Quién que haya frecuentado sus apariciones públicas no ha cogido un ramalazo? Abandonos de conciertos, monsergas ofensivas, negativa a entonar temas pedidos… Poco faltó para que escupiera sobre las muchedumbres que solía convocar.
Un fanático suyo le pedía “Mariposas”, y ahí mismo se armaba la trifulca. Era como cuando cierta orquesta estribilleaba “El Perico está llorando” y, no más oír tal línea, las masas de bailadores sacaban sus perforocortantes y entraban en un frenesí matón. Silvio Rodríguez escuchaba aquel pedido, lo desatendía una vez y otra, y lo que quedara de concierto iba a convertirse en un triste badminton donde, cada vez que reinase un poco de silencio, la voz del fanático soplaría hacia el trovador la pelotica emplumada, las mariposas del título. O, mejor dicho, la mariposa. Porque el plural, gritado en habanero, se perdía. Y, faltándole la coma, aquella petición tornábase ofensiva. Iba de “¡Silvio, ‘Mariposas’!” a “¡Silvio mariposa!”.
Podía entonces ocurrir que el musicante enseñara a todo el público el culo de su guitarra. Recogía lo que tuviera a mano (papeles o vasito), y se largaba dejando en ese punto el concierto. Sucedió de esta manera y de otras muchas. Lo curioso, sin embargo, es que tales numeritos de malhumor fueran reservados solamente para el abnegado público taíno...

Fermín Gabor, en La Lengua Suelta








Audio: Silvio diserta sobre la polirritmia...

lunes, enero 28, 2008

El Día de Pepe

Martí, debe de ser terrible
soportar cada día
tanta cita difusa,
tanta
literatura.
En realidad, sólo usted y la Luna.

N. Guillén, Epigrama XXI

viernes, enero 18, 2008

Farewell to The Fischer King

Hace unas horas murió en Reykiavik, Islandia, el gran Bobby Fischer. Fischer compartió altares con mis ídolos más tempranos cuando me empecé a meter en el mundo del ajedrez con apenas 6 años. Lamento mucho esta pérdida que se suma a otras, sobre todo del mundo literario, con las que ha abierto telones un 2008 que me recuerda a cierto ministro franquista.
¡Descanse en paz!

Aprovecho la ocasión y acoto algunas aventuras habaneras del prodigioso jugador:

1. Estuvo en La Habana por primera vez en febrero de 1956 pocos días antes de cumplir los trece años de edad. Estuvo en el Club Capablanca donde fue recibido por el Doctor José A. Gelabert y el destacado periodista Carlos A. Palacios, entre otras personalidades del Ajedrez cubano de la época. El joven Fischer, contando entonces 13 años de edad, estaba acompañado por el norteamericano, M. Forry Laucks, ajedrecista y promotor del futuro Campeón Mundial.

2. En 1965 el Departamento de Estado le rechazó al genial ajedrecista su solicitud de autorización para viajar a Cuba y participar en el IV Torneo Internacional de Ajedrez Capablanca in Memoriam. El 9 de Agosto, el también excéntrico jugador dio a conocer su personal manera de asistir al evento: participaría jugando “vía telégrafo”. Una línea telefónica extra quedó habilitada para uso en caso de imprevistos. De este modo, desde el Frank Marshall Chess Club de Nueva Cork, Robert Fischer jugó por única vez en los Capablanca. Un enérgico Bobby Fischer anunció también que se retiraría de la competencia si se tomaba su participación para hacer campañas propagandísticas a favor de la Revolución Cubana, lo que dio pie a una respuesta de Fidel Castro:

Cable de Bobby Fischer:
Primer Ministro Fidel Castro, Habana.
Me opongo a sus manifestaciones publicadas hoy en el New York Times proclamando una victoria propagandística, y por este acto me retiro del Torneo Capablanca. Solamente volveré a entrar en el torneo si Usted envía un cable asegurándome que Usted y su gobierno no buscan beneficios políticos de mi participación, y que no se producirán en el futuro más comentarios políticos por parte de Usted en relación con mi participación.
Bobby Fischer.
Respuesta de Fidel Castro:
Bobby Fischer, Nueva York, EE. UU. Ref. COA 38
Acabo de recibir su cable. Me sorprende que usted me atribuya algún tipo de manifestación referente a su participación en el torneo. A este respecto no he dicho ni hablado una sola palabra con nadie. Sólo tengo sobre ello noticias que he leído en cables de agencias norteamericanas. Nuestro país no tiene necesidad de tan efímera propaganda. Es suyo el problema de participar o no en dicho torneo. Sus palabras son, por tanto, injustas. Si usted se ha asustado y arrepentido de su decisión inicial, sería mejor que idease otro pretexto y tuviese el valor de ser honesto.
(Fdo)
Dr. Fidel Castro
Primer
Ministro del Gobierno Revolucionario.

En esta competencia se tituló el ex-campeón mundial Vasili Smislov, quien hizo 15.5 puntos de 21 posibles. Del segundo al cuarto hubo empate entre Borislav Ivkov, Efim Gueller y Fischer con 15 unidades cada uno. En ese torneo, como nota curiosa, Fischer derrotó a Smislov a través de la larga distancia que amenazó más de una vez con hacer eternas las partidas. Una de las 6 tablas que hizo Fischer en ese torneo fue contra el desaparecido maestro cubano Eleazar Jiménez, esta fue una de las 3 tablas históricas (de 4 partidas jugadas en total) del cubano frente al genio estadounidense.

3. Posteriormente, en octubre de 1966, Fischer regresó a La Habana como integrante del equipo norteamericano que participaría en la Olimpiada Mundial. En ese evento, Fischer fue el jugador más popular y el preferido del público cubano, por encima de estrellas del Ajedrez mundial presentes como los soviéticos Tigran Petrosian -Campeón mundial-, Boris Spassky y Mijail Tal, el danés Bent Larsen, el argentino Miguel Najdorf, entre muchos maestros de renombre. La expectación de la afición por el match entre la Unión Soviética y los Estados Unidos y especialmente la partida en el primer tablero entre Spassky y Fischer, fue un acontecimiento difícil de igualar en cualquier época del Ajedrez cubano. En la inauguración de la Olimpiada, Fischer y Fidel Castro se saludaron muy cordialmente y Fischer le entregó a Fidel Castro un libro suyo autografiado y fue rival del mandatario cubano en la famosa partida en consulta sostenida por Fidel con el apoyo de Petrosian contra el mexicano Terrazas secundado por Fischer. Con sus respectivos comportamientos, tanto Robert Fischer como Fidel Castro demostraron que era un caso olvidado sus intercambios de mensajes de un año antes. Al término de la Olimpiada, Fischer les expresó a las autoridades cubanas que deseaba alargar su estancia en Cuba y recorrer algunas ciudades del interior del país. El norteamericano fue complacido en su petición y a su regreso se le regaló una mesa y un juego de los utilizados en el importante evento.

Nota: Agradezco, para la redacción de este post, la información contenida aquí.

domingo, enero 13, 2008

The Bay of Gigs: Ideologiarium

El “Encuentro Cuba-Estados Unidos” de 1979 no debería idealizarse como un derroche de virtuosismo. Lo fue la mayor parte del tiempo, es cierto, pero tuvo momentos patéticos, realmente vomitivos. No sólo fue escasa la representación cubana al evento sino que además, entre los pocos músicos anfitriones, estaba nada más y nada menos que Sarah González. En realidad lo admito: no me gusta su modo de hacer la canción comprometida, no me gusta como canta la de los otros, no me gusta como canta en general, no me gusta ella… en fin, que me desagrada. De todo el movimiento de la llamada Nueva Trova Cubana, o Canción Protesta para usar el término vendible a las mayorías latinoamericanas del momento, creo que Sarah González fue de lo más intrascendente que surgió. La pieza interpretada por ella, muy acorde para la ocasión, lleva la firma de Eduardo Ramos, un buen músico, un original arreglista forjado en el GESI “…a fuerza de robarle espacio al sol…” cómo el mismo dijera en su canción “Salgo de casa” y que es también el autor de la olvidable “Canción de los CDR”. La canción de marras devino un clásico a capella de despedidas de duelos, actos públicos, manifestaciones antiimperialistas y matutinos escolares sin que nunca muchos supieran del verdadero nombre de los muertos o sus reales causas de luchas. La canción, ya se sabe, es “Su nombre es pueblo”. A manera de experimento, probemos insertarla entre segmentos musicales de Jazz Progresivo, Latin Jazz y Jazz al estilo Big Band para verificar lo ideo(i)lógicamente (in)correcto del programa del concierto:








[Audio: Sarah González, “Su nombre es pueblo”]

Pero la contraparte norteamericana fue más lejos: Kris Kristofferson interpretó “Living Legend” una canción de su olvidable disco “Easter Island” [One Way, 1978] en la cual, al final de un verso, inserta un forzado y peor pronunciado “Sierra Maestra” de dudoso objetivo lírico. Puede escucharse aquí:








[Audio: Kris Kristofferson, “Living Legend”]

La canción que da para un análisis más exhaustivo (que no haré) es “Cuba al fin” de Stephen Stills. Creado al calor del evento, y con un arreglo inmerecido, el tema enumera algunos de los pregonados logros del proceso post-59, describe pálidamente las ganas que tenía Stills de estar en Cuba, la necesidad de hermandad entre las dos orillas y termina enviándole saludos al Comandante. Aquí Stills aprovecha su herencia tejana para cantar en un mediocre español y hacer un poco más estrecho ese puente comunicativo que es el idioma. El público presente, me atrevo a afirmar, debió haber agradecido el gesto aunque el mensaje político haya provocado disimuladas arqueadas. Súfrase, click mediante:








[Audio: Stephen Stills, “Cuba al fin”]

Sin olvidar que en el año 79 la idealización del status quo cubano era lugar común, más aún en los círculos más progresistas de los Estados Unidos, no es ocioso preguntarse (y responderse) a dónde fueron a parar estos artistas cuando los aires liberales les empezaron a refrescar los parietales. Una vez más cabría el dicharacho postmoderno: “los hippies de los 60´s son los yuppies de los 90´s”.
Sólo 14 meses después de este concierto decenas de miles de cubanos abandonaron el país renunciando a la construcción de cierto Mundo Nuevo basado en la gestación de cierto Hombre Nuevo. 14 años y 17 meses después empezaría un macabro éxodo que dura hasta hoy y que ha cobrado muchas vidas de compatriotas que alguna vez creyeron ser Hombres Nuevos. Me pregunto si ellos, esos muertos del Golfo y esos vivos itinerantes, recibirán festivales, trovas o aedas del country y del folk. El nombre de ellos, sépase, también es el de un pueblo que merece una canción.

sábado, enero 12, 2008

The Bay of Gigs: Fania All Stars

Decir Fania All Stars es decir Johnny Pacheco, Jerry Masucci, Tito Puente, Eddie Palmieri, Celia Cruz, Ricardo Ray y Bobby Cruz. Es decir "Live at the Cheetah", "Live at the Yankee Stadium" y "Live in Africa". Nacida en una sesión de descarga de 1967, la Fania All Stars fue durante una década el epítome de la salsa y uno de los mejores acercamientos bailables al Latin Jazz o Afrocuban Jazz, como era más referido en la época.

Con su visita a La Habana, donde actuaron el día 3 de Marzo de 1979 como parte del "Encuentro Cuba-Estados Unidos", la siempre revuelta historia de la agrupación sumó un capítulo de nuevos cambios y problemas internos. Los cubanos Celia Cruz y Justo Betancourt no hacen el viaje por motivos políticos y el matancero abandona la orquesta a raíz de esto. Cheo Feliciano, con un hijo estudiando en Miami, tampoco asiste e Ismael Miranda tampoco puede hacer el viaje. La ausencia de otros músicos, que andaban de gira involucrados en otros proyectos, también marcó este viaje a Cuba, uno de los puntos iniciales del declive de la agrupación. Finalmente presentaron la siguiente alineación:

Héctor Lavoe (voz), Ismael Quintana (voz), Rubén Blades (voz), Santos Colón (voz), Pete 'Conde' Rodríguez (voz), Adalberto Santiago (voz), Luigi Texidor (voz), Wilfrido Vargas (trombón y voz), Lewis Kahn (trombón), Reynaldo Jorge (trombón), Ángel "Papo" Vázquez (trombón), Pedro "Puchi" Boulong (trompeta), Juan "Juancito" Torres (trompeta), Elías López (trompeta), Johnny Pacheco (flauta), Pupi Legarreta (violín), Nelson González (tres), Salvador "Sal" Cuevas (bajo), Orestes Vilató (timbal), Eddie Montalvo (congas), Roberto Roena (bongó), Papo Lucca (piano) y Larry Harlow (piano)

La presentación de la Fania en Cuba estuvo marcada por la controversia nacida de las siempre obtusas razones políticas. Como mismo sucedió con el movimiento del filin, la salsa al estilo neoyorrican (mucho más enriquecida tras la huida de Cuba de notables músicos después del 59) era considerada una influencia extranjerizante. Según se cuenta, al inicio del concierto de la Fania All Stars, una vez se hace la presentación de la orquesta y "Sal" Cuevas comienza la introducción en el bajo del tema de apertura, "Descarga a Cuba", y el coro comienza a pregonar el estribillo principal "salsa y maña, con Las Estrellas de Fania", algunos miembros de la audiencia abandonan la sala, desencantados al ver que la Fania All Stars no era una banda de rock o de jazz como el resto de la delegación de CBS y alegando que esa música (la salsa) era "plagio", "robo de identidad", etc. La Fania fue invitada nuevamente en 1981 a participar en el festival de Varadero, algo que nunca cristalizó.








[Audio: Consuelito Vidal, "Presentación de la Fania" y Fania All Stars, "Descarga a Cuba"]

La presentación en Cuba fue grabada y publicada en el disco "Havana Jam" (el número que interpretó Rubén Blades esa noche, "Juan Pachanga", no se publica en este disco sino en la banda sonora oficial del evento). El tema que vendió el disco fue la exquisita versión de El Conde del tema "Menéame la cuna," con un sabroso solo de tres de Nelson González. Otros temas que se destacan aquí son "Tres Lindas Cubanas", con excelentes solos de Pacheco y los dos cubanos en el elenco (Vilató y Legarreta), "Llévale" de Adalberto Santiago y una versión de casi 10 minutos del clásico de Luigi Texidor "Nací Moreno", con solos de Papo Lucca, "Papo" Vázquez y Elías López.








[Audio: Fania All Stars, “Tres Lindas Cubanas”]

Y así fue como se despidieron de La Habana… ¡con un Castellanos Jam!








[Audio: Fania All Stars, Castellanos Jam]

Nota: Para una completísima información de la Fania All Stars, síganse estos dos links que fueron imprescindibles en la redacción de este post. Lástima que falle la carga de las imágenes.

The Bay of Gigs: Intro

El propio año 1978 conoció otro hecho aislado de relativa importancia relacionado directamente con el "Crucero" de 1977 que encabezó Dizzy y también con el triunfo de Irakere en Newport: nos referimos al "Encuentro Cuba-Estados Unidos" promovido por la CBS y que tuvo por escenario el teatro Karl Marx (antes Blanquita) de primera y diez, Miramar. Este encuentro comprendió estilos muy diversos: jazz, rock, pop, country, jazz-rock, jazz afrolatino, rumba, son, salsa y nueva trova. Entre los artistas exclusivos de la CBS que visitaron La Habana los había tan disímiles como Billy Joel, la Fania All Stars, Kris Kristofferson, Rita Coolidge y el grupo de jazz-rock Weather Report con sus cuatro luminarias indiscutidas Wayne Shorter, Joe Zawinul, Jaco Pastorius y Billy Cobham. Estuvieron en el encuentro otras grandes estrellas de jazz como el tenorista Dexter Gordon, el trompetista y arreglista Woody Shaw, el flautista Hubert Law y nuevamente Stan Getz. Entre las muchas agrupaciones y solistas cubanos que participaron en el encuentro, el jazz apenas estuvo representado por Irakere. Y como en 1977, el evento fue "sólo para invitados", mientras la prensa enmudecía de nuevo. Sólo Billy Cobham, como asesor de la CBS, tuvo la oportunidad de tocar junto a músicos cubanos en los estudios de la EGREM. Y algunos músicos norteamericanos y neoyorricans –de la Fania All Stars- pudieron escuchar a grupos como AfroCuba, a lo cual nos referiremos más adelante.

Tomado de Leonardo Acosta, "Descarga número dos: El jazz en Cuba 1950-200", Ediciones UNIÓN 2002.

Nota: Pese a la enorme autoridad del profesor Acosta en el tema, me temo que al menos hay un par de imprecisiones en la cita anterior, debidas quizás a la "premura escrituaria" mezclada con el habitual cotejo de fechas. La primera de ellas es que dicho "Encuentro Cuba-Estados Unidos" tuvo lugar los días 2, 3 y 4 de Marzo de 1979. La otra imprecisión se refiere al cuarto integrante de Weather Report: fue Peter Erskine y no Billy Cobham quien tocó la batería en 'Black Market' (de Zawinul) y en 'Teen Town' (de Pastorius), los dos temas de Weather Report que aparecieron recogidos en la grabación del concierto, dos discos dobles titulados "Havana Jam". El propio Erskine recordaría más tarde, refiriéndose al disco en vivo "8:30" [Weather Report, Columbia 83670, 1979] que "…'Black Market' on "8:30" is not edited to the best of my knowledge. The take is identical to the one on Havana Jam, because the version we played in Havana sounded pretty crappy. Since the band was in the middle of mixing "8:30" at the time, the decision was made to just send CBS the version which was already mixed from the Long Beach concert. Completely identical, despite some reviewers' contrasting analyses of the two performances."

Imágenes: [arriba] Joe Zawinul y Jaco Pastorius en una playa habanera, 1979. [abajo] Jaco Pastorius y Stan Getz en ídem. Fotos tomadas por Peter Erskine y extraídas de su sitio web.

viernes, enero 04, 2008

Camarada Rocker: el chico centerfold

Era el chico centerfold de un Somos Jóvenes de finales de los 70's o inicios de los 80's, mi memoria se pierde en este detalle. Estaba sentado, mirando al lente. Sostenía en sus manos una correa que seguía curso hasta enroscarse en el cuello de un hermoso pastor alemán. Había llegado a Cuba y se había entrevistado con Fidel, había tocado alguna música y se había largado de nuevo. Era americano y "rockero", era lindo y comunista, era el Hombre Nuevo nacido en las mismas entrañas del Imperio. Le decían "El Elvis Rojo". Se llamaba Dean Reed.
Me ahorro un análisis o un esbozo biográfico pues pueden ser consultados en los links previos y aquí también. En especial puede repasarse este, donde se aborda paralelamente el canon Silvio, y este, un artículo del 78 de la revista Time. En este sitio hay vínculos también a algunos videos de Reed que andan por el tubo. La Wiki, como nota curiosa, alberga la ficha biográfica de este autocantor (con licencia terminológica de Les Luthiers) en "Български, Deutsch, Esperanto, Polski, Русский and Svenska" [sic], además de en "English".
En el año 2001 se anunció que Tom Hanks había firmado con Dreamworks para hacer una película sobre la vida de este hombre. A finales del 2007 llegó la confirmación luego de algunas negociaciones intermedias. Soy de los que considera que la vida de Dean Reed fue una vida interesante, llena de peripecias e intríngulis más o menos antologables vistos ahora a la luz de las antagónicas posturas de los bloques Este-Oeste.
Pero también soy de los que considera a Dean Reed como un obtuso y mediocre músico solamente vendible entonces como "el lindo rockero progre americano exilado en el bloque soviético", un combo que él mismo supo mercadear y aprovechar. Su historia musical en su país natal, donde apenas se le conoció, fue breve. Después de grabar 9 singles para la Capitol Records, y habiendo comprobado que no tenía futuro en la industria americana, Reed se marcha a Suramérica: su single "Our Summer Romance" estaba siendo un exitazo en Chile, Argentina y Perú. Aquí, según lo veo, comienza la verdadera carrera novelable de Reed:
(1) la asunción del rol de Elvis en lugares donde Elvis no era tan conocido (y mucho menos radiado) así como
(2) su veloz conversión a la izquierda, digna de una deportación en 1966 que le abrió las puertas del bloque comunista en 1973 después de un tiempo en Roma.
Pero vale escuchar a Dean Reed en ese no-hit de verano yuma, que fue al mismo tiempo hit del no-verano suramericano, gajes de la inclinación del eje terrestre:








[Audio: Dean Reed, “Our Summer Romance”, tomado de L.P. MELODIA (URSS) Cat. 33D-027928]

Dean Reed hizo películas, condujo programas, grabó discos con pálidas canciones propias y soporíferos covers… Escuchen este de una conocidísima canción de los Righteous Brothers:








[Audio: Dean Reed, “Unchained Melody”, tomado de L.P. MELODIA (URSS) Cat. 33D-027928]

Mas todo fue olvidable. Todo excepto sus deportaciones, sus breves y numerosos encarcelamientos y su activismo político por el bloque soviético y “no alineados” afines, Cuba incluida, donde lo conocí siendo el centerfold de aquella Somos Jóvenes. Alejado de una tradición contestataria que bebía del original lamento negro del blues y que en esa misma época se jactaba de Dylan, Joan Baez, Guthrie Jr., y de casi todos los miembros de la Woodstock Generation, Dean Reed no cesaba de componer bodrio tras bodrio, con una prosa pobre por lineal y predecible, con una melodía de 3 acordes básicos y con su melosa, olvidable voz. Para prueba esta perla que me remite a un ochentero Eros Ramazzotti que cantaba “Las cosas que he visto”:








[Audio: Dean Reed, “That's What I Have Seen”, tomado de L.P. MELODIA (URSS) Cat. 33D-027928]

Dicen que cavó su propia tumba cuando en 1986 se declaró a favor de la construcción del Muro de Berlín y de la invasión soviética a Afganistán. Seis semanas después apareció muerto en un lago cerca de su casa en Berlín Oriental. Su muerte sigue siendo un enigma y ha sido fuente de numerosas especulaciones.
Supongo que Tom Hanks, a quien una vez le tocó hacer de subnormal triunfador en la aparentemente inofensiva Forrest Gump, sepa manejar los hilos más atractivos de la vida tumultuosa de este justo perdedor por elección, que se cuezan al celuloide las muchas veleidades biográficas del Elvis Rojo… ¡pero que no haya soundtrack!

lunes, diciembre 31, 2007

Donde descorcho y rumio un nacer...

De muertos, me decía mi viejo, estamos todos llenos. Su rusticidad le permitía decir estas cosas sin el más mínimo asomo de pose alguna. Me lo dijo cuando, sentado sobre sus piernas, le pregunté acerca de la muerte. A mis 4 años pude atisbar de lo hermoso que puede ser metaforizar para ejercer la pálida costumbre del resumen.
Ahora resumo en silencio las veleidades de un año donde esta isla que me contiene hizo amigos e hijos, enemigos y ridículos trayectos.
Este blog, que a duras penas intenta serlo, cumple hoy 1 año, 3 meses y 15 días. Ojalá que sus dudas, que son las mías, tengan la suficiente desfachatez de mostrarse en público en este chillón 2008 que, entre pujos y gemidos maternos, hace lo suyo por ver la luz.
Ojalá y esa misma luz llegue a los míos, bendiciéndolos.
¡¡¡FELIZ 2008 A TODOS LOS QUE LLEGUEN A ESTE PAÍS!!!

domingo, diciembre 23, 2007

La Navidad

¡Felicidades!








Audio: Loreena McKennitt, "God Rest Ye Merry, Gentlemen"

Revolutionary reflections about the banana stain...

El viejo chiste remitía a un supuesto reencuentro entre Reagan y Gorbachov, en el año 2010. Los expresidentes recordaban sus disputas y aventuras de los 80’s mientras se preguntaban qué habría sido de la vida de aquel barbudo del Caribe, de Fidel, de Castro I… hacía mucho que no sabían de él. Enseguida se arman un viaje a La Habana y al llegar al aeropuerto no se pueden contener y le preguntan al de los baños "ven acá, ¿y que ha sido de la vida de aquel presidente barbudo, del que daba los discursos largos y convertía los reveses en victorias… te acuerdas de él? ¿de Fidel?" Yentonces el señor les responde, en voz baja y temeroso, "¡a mí no me crean pero dicen que se cae este año!"

Cuando escuché ese chiste estaba yo en mis 8 o 9 años, sabiendo perfectamente lo que había que decir en la escuela y lo que había que decir en la casa. Ahora, cuando gracias a mi edad y determinación puedo decir lo mismo en cualquier ámbito social o político, me viene a la mente el viejo chiste ochentero y su proyección dosmilesca. Vamos para el 2008 y nadie se ha caído… ni se caerá, observo.

La Muerte llegará, como a todos nos llega. El sitio será el lecho, como a algunos les pasa. La última frase, ¡ay esas últimas palabras!, será pronunciada como en un raptus que otros menos sólo alcanzan a tener. Se caerá, es cierto, pero con la mediocridad de mi propia muerte, con la de la suya lector, con la de cualquiera… Y esa no es la muerte de mi chiste traído por los pelos. Hablábamos del “caerse”, como se cayeron Batista y Machado. Pero no se caerá.

No es ocioso observar que nuestro vino, prescrito en vieja receta del Apóstol, podría ser finalmente de plátano y por demás agrio. Así las cosas: “… te lo prometió Martí y Fidel te lo cumplió…” Nuestro vino fue agrio y de plátano, una fruta cuya mancha no se cae…

miércoles, diciembre 12, 2007

Epitafio a modo de lengua

Del auscultar molesto a las arterias del poder llegamos a la bilis enhiesta de la supraintolerancia. Pocos hombres merecimos este antes y el mismo después. Íbamos a trocar el mundo en rosa, a cambiarle el arquetipo… y aquí estamos, man. Tanto andar y estamos donde mismo lo dejamos.
Escupo ahora mientras Cuba duele.
Algún día no muy lejano comenzaré a hablar de ese dolor… y habrá que cuidarse mientras tanto.
Por lo pronto, mientras una cosa del tamaño de cualquier legumbre late en el vientre de mi Flor, levanto del suelo la llovizna y me dedico una esperma nueva, hija del crémor y de la calculada sensación del continuado escape.
¿O acaso me endeudo con certezas de un tiempo que idolatro?
¿O acaso es risa la implosión?
¿Vendrá de acero la certeza?
Inentendible, dirán.
Mas hay que hablar porque nos ronca la pinga...
Hablar para que estalle, man... hasta que estalle...

viernes, noviembre 30, 2007

"Habana Abierta" (2003), documental de Jorge Perugorría y Arturo Soto



PD: Gracias a Noel por el cálido envío.

El deleite indecible del rock and roll con timba

"Está este ritmo sabroso, me robaron la cartera y el carné…" Así comienza un tema de Medina incluido en Habana Oculta, un disco que ya es de culto entre los acólitos del Under cubano. Eran los tiempos de Superávit, Goma Loca, Debajo, Cuatro Gatos, Lucha Almada, Cachivache, Estado de Ánimo, Garage H y muchísimos otros solistas y grupos que parecían repetir, a dúo con Ale Gutiérrez, "…la gente está luchando como puede abuela, la gente siempre busca su razón, la gente sabe bien lo que no quiere, y yo canto Rockasón."

La historia de Habana Abierta, que había empezado mucho antes, puede ahora consultarse en diversos sitios web, revistas, entrevistas, etc. Hilvanarla es más o menos fácil a estas alturas. Pero antes costaba un poco de trabajo seguirles la pista, las muchas pistas dispersas que, al estilo de Pulgarcito, eran migas de pan al servicio de los jodedores pajaritos patrios. Un video clip de la época, filmado en la Casa de la FEU, hacía sonar eso que decía "el dinero mueve al mundo como el viento lleva y trae la hojarasca… Cada cual tiene su miedo y por si acaso no me quito la escafandra." Y los tiempos afirmaban que esa misma vieja hojarasca sería barrida con un fondo, un ‘fondillito’, de compases bien diferentes a ese ‘ritmo sabroso’ de marras.

Tuvo que venir la migración, los aires del Retiro, el Prado y la Castellana, la trashumación suburbial y el vértigo geotrópico de la raíz para que esos acordes entraran de lleno en nuestra cotidianidad. De pronto fueron Habana Abierta y la sensación nos dolió en el orgullo y en la vergüenza. Más debió dolerle a ellos, a los jodedores pajaritos que insistían en devorar las migas de pan que indicaban el regreso a casa. Por eso fue contestatario y hasta disidente aquel histórico concierto en la Tropical. Ahí estaban las caras sudadas que tiempo atrás habían perseguido cintas, discos, conciertos, chismes. Ahí estaban, con el Templo de los Bailadores de bote en bote, los mismos animosos de toda fiesta que se diera por tal en La Habana, de toda descarga juvenil pensante que pretendiera ser a la vez guarachera y protestona. Habana Abierta fue, en cierto modo, el fin de Willy Chirino. Para ese entonces nuestro día ya no venía llegando, las cosas se habían torcido de tal modo que nos estaban (nos están) pasando coles por lechugas y papas por malangas.

Por eso me alegró estar ahí, entre otras cosas. Por eso siento y halago la huella epocal de esos talentosos músicos, de esos simples hombres que saben cómo ser crisol de ritmos y estilos a la vez que cronistas formellianos de una realidad voraz. Por eso me alegran el día, cualquier día. Por eso siempre bailaré con Habana Abierta, más aún si está hablando en la tele quien-tú-sabes.

La decisión de Abelardo

Abelardito se quería ir. Irse a toda costa. Se iba para Venezuela. Antes de apostar su desarraigo a cualquier avión que lo depositara en Caracas, y después de algunas discusiones sociopolíticas en las que el tiempo parecía pasar al veloz trote de Palomo, consultamos periódicamente la ambidextra prensa venezolana en pos de los augures y leíamos mails de algunos amigos dispersos por allá. Por entonces Chávez sonaba mucho y muy seguido y mi amigo se preocupaba. Un lunes, debió ser el 10 de agosto de 1998, salvamos en diskette, leímos e imprimimos el artículo que, gracias a la magia operacional del cut and paste, reproduzco abajo. Todavía lo releo a cada rato. Lo hago cada vez que el río de aguas rojas y estériles amenaza con irse del caudal apropiado y arrasar, demagógica y dislálicamente, con ese país donde mi amigo puso su primera mira migratoria. Ahora, desde España, Abelardito sonríe al saber que, después de todo, no le fue tan mal.

EL UNIVERSAL Caracas, domingo 9 de agosto, 1998
UN CAUDILLO CON LA CARA PINTADA
Carlos Alberto Montaner

A Venezuela le está saliendo un caudillo. Los caudillos le salen a las sociedades como los golondrinos le salen a la gente en los sobacos. Y salen por las mismas razones: una severa infección que aflora en un punto del cuerpo cuando las defensas están bajas. El caudillo venezolano se llama Hugo Chávez y se hizo muy famoso en 1992 cuando organizó un golpe militar contra el gobierno legítimo de Carlos Andrés Pérez. El golpe fracasó, pero el intento bastó para hacerlo tremendamente popular entre muchos venezolanos.

A las 72 horas de la asonada castrense, de acuerdo con las encuestas de la época, 65 por ciento de la población adulta decía respaldar al golpista. Hoy, a los seis años de aquella sangrienta aventura, Hugo Chávez amenaza con convertirse en el próximo presidente de Venezuela, pero no para mantener las instituciones del país, sino para llevar a cabo la mítica revolución radical de izquierda, utilizando para ello los recursos del Estado de Derecho. Algo parecido a lo que Hitler y Mussolini hicieron en los años treinta en sus respectivas naciones. Se servirá de los procedimientos democráticos para disolver el Parlamento y gobernar a su antojo por decreto. Naturalmente, hundirá al país en el horror y la violencia, pero eso es algo que la mayor parte de los venezolanos hoy son totalmente incapaces de percibir. Están demasiado entretenidos en luchar contra la inflación, el desempleo y la inseguridad ciudadana para preocuparse por la defensa de las libertades. Sufren -y con razón- la nostalgia de aquellos tiempos gloriosos en que un dólar valía cuatro bolívares, mientras ahora les cuesta quinientos.

Tienen demasiada rabia contra los políticos y funcionarios corruptos, y demasiada indignación contra la ineptitud de la burocracia estatal, para detenerse a pensar en que Chávez, lejos de resolver los problemas del país, los agravará cruel e irresponsablemente, aunque sólo sea porque en su cabeza violenta y cuartelera no hay otra cosa que ideas insensatas extraídas de la mitología revolucionaria latinoamericana de mediados de siglo.

En un país que se muere de estatismo, Chávez aumentará el perímetro del Estado.

En una sociedad agredida durante décadas por absurdos controles económicos, Chávez multiplicará los cerrojos y limitará aún más las libertades políticas.

En una nación en la que el Estado de Derecho es casi una ficción, este presidente carapintada sustituirá cualquier vestigio de constitucionalismo que quede en pie por su omnímoda voluntad. "¿Cuál es nuestra Constitución?", se preguntaba en los años treinta el doctor Hans Frank, nazi notorio. Y enseguida se contestaba: "Nuestra Constitución es la voluntad del Führer".

La Constitución de los venezolanos será la voluntad de Chávez. El caudillismo es eso: una abdicación de la soberanía popular, una transferencia de poderes. ¿Cómo saldrán los venezolanos de este atolladero? Por supuesto, muy magullados. Basta leer cuidadosamente los discursos de Chávez en La Habana, publicados en el periódico Granma, y los elogios que Castro le propina, para comprobar que este hombre no tiene la menor idea sobre cómo los pueblos crean riqueza y cómo la destruyen. Si gana las elecciones, una vez instalado en Miraflores, en el mejor de los casos se comportará como Salvador Allende - un caotizador de izquierda- y en el peor, intentará hacer una revolución de corte estalinista semejante a la de su admirado vecino cubano. En ambas situaciones movilizará a sus partidarios y los encuadrará en formaciones cuasi militares para defender la revolución, arriesgándose a un peligroso enfrentamiento con el Ejército, donde siempre habrá algún Pinochet dispuesto a sacar los tanques a la calle para liquidar violentamente a quienes pongan en peligro la hegemonía de las Fuerzas Armadas. Esto es gravísimo.

Los militares venezolanos pueden ser devastadores si se disponen a matar. Hace años le pregunté a un general de ese país cómo habían controlado el "caracazo" - los motines callejeros de la capital- todavía recuerdo con cierto escalofrío su respuesta torva y sin emociones "raspamos a mil coños de madre en una noche", dijo mientras aplastaba su cigarrillo en el cenicero con un gesto displicente. Así, innecesariamente, puede acabar este absurdo drama: millares de venezolanos "raspados", extirpados como verrugas por personas violentas de uno y otro bando que han sido incapaces de encontrar fórmulas para solucionar pacíficamente sus conflictos.

¿Hay maneras, todavía, de impedir esta catástrofe? Sí, si las fuerzas democráticas fueran capaces de pactar la gran coalición de la libertad, pero no sería honrado forjar esa alianza sólo para derrotar a Chávez en las urnas.

Eso sería mezquino. Habría que proponer un plan realista y serio que les demuestre a los venezolanos que la respuesta a sus males está en la democracia y en el Estado de Derecho, y no en la acción de los caudillos fascistoides. No sólo se trata de salvar a Venezuela del daño que en el futuro puede hacerle Hugo Chávez. El objetivo también es salvar a Venezuela del daño que le han hecho en el pasado otros venezolanos que llegaron al poder sin la cara pintada.

Carlos Alberto Montaner/Agencia Internacional de Prensa

miércoles, octubre 24, 2007

lunes, octubre 15, 2007

Acerca de un intento de mural en Puebla, Pue.

Cuando las multitudes disgregan, cuando las suertes escapan hechas coplas y lamentos acerca de ejes que suenan y no se engrasan porque no se necesita silencio, siempre pienso en una enorme mesa donde convivan herejes y patriarcas, héroes y villanas, ladrones ímprobos y probos, idiotas bautismales o bautizados, profesores de la relativa relatividad.

Unas de esas veces, me topé con la realización de mis sueños…

Con ese aire fino, clasista, clasicista, de los que no tienen nada que perder y cierran la barra, y miran de reojo a las chicas de provincia que hacen turismo, y van a orinar sin tener ganas para esperar que salga ella del baño unisex, y sólo les pide un quickie, sólo un quickie, y no un quickie colosal, sino un mínimo quickie con el que se pueda descansar… y se cagan en el copón divino… y en la madre de los tomates.

Septiembre, 1996: ELLOS

Debate Alarcón - Mas Canosa, CBS 1996. Descárguese íntegramente de aquí.

Septiembre, 1996: YO

Era Septiembre de 1996 y empezaba mi último año en la Universidad. Dos años atrás, mientras me nacía un amor que, a modo de cábala egipcia, hubo de durar siete, había visto como la estampida balsera alcanzaba ribetes folclóricos y muy trágicos a la vez. Ya no alcanzaba el té, el poco té negro que nos legaron los Soviets, ni los yerbajos que mezclaban por doquier, endulzándolos y calentándolos mucho, para lograr esas mal sonadas "infusiones" de las cuales hubo "Casas" en cada municipio. No se suplían muchas cosas con el poco maní callejero (el "chiclet" cubano para muchos) ni con el alcohol que salía de las revueltas tripas de un alambique cada vez más sospechoso. La marihuana estaba perdida, ya no se conseguían pastillas y el ascensor seguía roto. Y Papito no dejaba cruzar por arriba. Los amigos seguían yéndose y la palabra HAMBRE golpeaba ferozmente el hipotálamo de muchos, de la mayoría.

De un porrazo, Septiembre del 96 abrió con fáciles catacumbas: Tesis y Trabajo. Después, Vida Real, 3-D, La Matrix hermano… Trabajo de verdad, del de marcar la tarjeta y el mismo del trapicheo subterráneo gracias al cual se vendían a la par jamones "Viking", pollos congelados, ropa nueva y usada, leche en polvo, Tampax holandeses, cosméticos, sitios web, barras de dulce de guayaba, frijoles, platanitos, cuchillas de afeitar y tetes para bebés…

En Diciembre del 96, fumando porritos en el Habana Libre y en el Paradiso-Puntarena de Varadero (se dijo que yo era italiano "all-included" y Roxana una española ídem), Carlos y Angélica tradujeron a Blake como quisieron y, entre risas y copas, entre humos delictivos, nos dijeron que "las puertas de la percepción nos mostrarían al verdadero 'mundo infinito'…" Entonces sonaba Ziggy Stardust, y después Lou Reed. Fue cuando Belle Epoque, con Angélica al lado contándonos algunas manías del clan Trueba y con Carlos soñando lo que después sería Calle 54, deshecho ante los pies desnudos de Eliane Elías y ante la seductora piratería de Jerry González. Ese verdadero 'mundo infinito' me llegó después hecho Ulises y con linda dedicatoria junto a Pereira ‘el sostenedor’ y otros libros que siempre viajan conmigo.

Pero ese Septiembre, donde comencé a recibir las peores clases de Historia Política de Cuba de mi vida, abrió con raros vericuetos. Abrió con la pregunta "¿me voy o me quedo?" Seguramente ese fue el año más difícil de nuestra historia (lo han sido todos los demás) o en el que más batallas importantes se hayan librado (ídem) o en el que por fin el país haya puesto fin definitivamente a los yugos imperiales en pos de su verdadera independencia y soberanía (ídem) o un año que todos recordaremos por los profundos logros alcanzados (ídem)… En Septiembre eso ya no importaba; los mensajes anteriores se destinan a Diciembre y eran, iban a ser, los mismos del año anterior.

Pensando en esos ciclos torpes, en esos molinetes gigantescos de cualquier llanura (especialmente de las manchegas), decidí jugar a rehacerme iniciando Septiembre. Decidí que el 'me voy' o el 'me quedo' son genuflexiones pedestres surgidas como pócimas ante el mismo mal. Que "Quedarse es Irse", porque las indignas leyes migratorias obligan a soñar con la escapada… y que "Irse es Quedarse" porque la Isla, disuelta en poderes y aupada con un benigno crémor matinal, amenaza con permanecer y herir como las buenas mujeres. Entonces nunca me iría, sería siempre Isla rodante, eje masturbatorio y masturbador, leche matinal que gotea sobre el hilo de mi propia cuna y cadáver que sonríe en blanco y negro desde sus cuatro años mientras enciende el cigarrillo que, a sus 16, le comenzará a forjar el rictus.

Al final, diputados y diputadas, Pimienta sostiene que sólo hay una palabra que no se calla y que no se callará por más que lluevan Septiembres: HAMBRE. De las muchas que hay, sostengo la de aquel famoso perro moscovita radicado en París: HAMBRE DE LADRAR. Por esa HAMBRE, el HAMBRE metafísica, elegí Irme. Difícilmente, sostengo, puedan evitar que siga dándome esas saludables salpicaduras de Malecón, esas lacerantes travesías interprovinciales, vomitándoles el cráneo con la mierda que ustedes mismos apuntalan. Es imposible que eviten que me Quede allá, sostengo.

Y todo esto por un noveno mes que hoy viene a mi memoria, a cuatro años de culminar un milenio. Y la misma pregunta de entonces, ya resuelta:
"Prestado todo, hasta la sierpe, ¿he de agradecer por su veneno al prestamista?"

lunes, octubre 08, 2007

¿A quién le dedicas este triunfo?

Me acaban de enviar esta caricatura de La Habana, aparecida en el Juventud Rebelde dominical de ayer. No es que el espíritu de crítica sea todo lo que reporta El País pero al menos queda constancia gráfica from within de que ciertas dedicatorias merecen cualquier clase de choteo.

[Clic en la imagen para agrandarla]

PD: Gracias, Noel.

“Havanna, Mi Amor” (2000), documental de Uli Gaulke

Y así vamos viviendo… hasta ver qué pasa...

miércoles, octubre 03, 2007

Vasquito de Papel

un post para el Choto

De esos seres raros que nos deja la música, ángeles efímeros que a veces duelen en la memoria, Mezo Bigarrena es uno de ellos. Llegado a mi oído gracias a los inquietos dedos de Santiaguito Feliú con su canción-polaroid "En este barrio", José Luis Mezo Ugarte sigue siendo eso: una tormenta pasajera que llegó para quedarse. Sus últimos ocho años, vividos en Argentina, y sus dos únicos discos, paranoicos y esquizoides pero con una riqueza formal que revela al genio tras bambalinas, pueden dar fe de ello. En lo personal, no conozco a un rosarino que no tiemble con "Adoquines en tu cielo, Rosario" ni a un exilado que no sienta que "En este barrio", de algún modo, le pertenece.

A los cubanos su canción "Yuppies" (Viaje de Vida, 1987) nos deja con alguna pícara sonrisa entre labios cuando toca el tema del "cambio de casacas ideológicas": "¿Te acuerdas cuando cantabas Guajira Guantanamera? ¿Y que a veces jurabas ir a morir por cualquiera? Ahora tus hijos se burlan de tu pinta de bandido pues ya te ves más perdido que búlgaro en una rumba."
Dicen que su depre, esas depres en estado puro que llegan para hacer colapsar al músculo amatorio, unida a sus muchas adicciones quimicales y a un pasado donde Raymond Chandler y Dashiell Hammett hubieran hallado algo de materia prima para sumar novelas, le hicieron colgarse borracho de un árbol.

Joaquín Sabina le dedicó una canción que descoloca y enmudece. A uno se le antoja creer que en este barrio, donde los besos no llegan solos, no hay más salida que vivir para enamorar a la muerte, que es celosa y es mujer.

Excepto las de la imaginación
había perdido todas las batallas.
Un domingo sin fútbol nos contó,
vencido, que tiraba la toalla
y nadie lo creyó.

Pero, esta vez, no iba de farol;
al día siguiente se afanó una cuerda
y, en lugar de rezar una oración,
mandó al mundo a la mierda
y de un “palo borracho” se colgó.

Debía luca y media de alquiler,
dejó en herencia un verso de Neruda,
un tazón con pestañas de papel
flotando en el café
y una guitarra tísica y viuda.

Lo poco que tenía lo invirtió
en un hueso de lujo para el perro
y en pagar al contado la mejor
corona que encontró…
para que hubiera flores en su entierro.

Veinte años atrás lo conocí
en Londres, conspirando contra Franco.
Era el rey del aceite de hachís
y le excitaba más robar un banco
que el mayo de París.

Por Florida lo vi la última vez,
con su traje anacrónico y marchito,
estudiando el menú de un cabaret,
“¡hay comida, mi plato favorito!”
gritó para joder.

Debía luca y media de alquiler,
dejó en herencia un verso de Neruda,
una lágrima de Líli Marlen
flotando en el café
y una guitarra tísica y viuda.

Lo poco que tenía lo invirtió
en un hueso de lujo para el perro
y en pagar al contado la mejor
corona que encontró…
para que hubiera flores en su entierro.

Parece que fue ayer cuando se fue
al barrio que hay detrás de las estrellas,
la muerte, que es celosa y es mujer,
se encaprichó con él
y lo llevó a dormir siempre con ella.

"Flores en la tumba de un vasquito", de Joaquín Sabina









[Audio: En este barrio, Mezo Bigarrena]

Dos maricas cubanos

A la noche comen en casa Borges, Wilcock, Peyrou y dos maricas cubanos, de la revista Ciclón: Rodríguez Feo, el director, y Virgilio Piñera, el secretario de redacción. Rodríguez Feo es rico, buen mozo, menos literario que su amigo, más muchacho de sociedad; físicamente recuerda un poco a Octavio Paz; Pinhera es delgado, con cabeza de perro flaco de empuñadura de paraguas; es "modosito", silencioso, un poco lúgubre, no del todo incapaz de formular en la conversación frases (más o menos) bien construidas. Los dos tienen inconfundible voz y entonación de maricas. Si forman pareja, Piñera ha de sufrir por los éxitos y las infidelidades de Rodríguez Feo.

En seguida, Borges toma el papel de celebridad y la palabra. Los maricas dicen que siempre lo ven en la calle. [...]

Piñera dice que Lovecraft es superior a Bradbury; que es el Poe de esta época. Borges me dirá después: "Lovecraft no es superior a ninguno de los otros dos; es muy cheap. El Poe de esta época, o el Dostoievski de esta época, if any, no son escritores que imitan o se parecen a Poe y a Dostoievski. Tendrán que ser escritores originales y extraordinarios, no facsímiles de nadie. Por cierto que Sábato, con su escaso Túnel, no es un facsímil de Dostoievski."

Lunes, 18 de Junio de 1956, Diario de Adolfo Bioy Casares. Recopilados en Borges, 2006

viernes, setiembre 14, 2007

Nuevas botellas al mar...

Mi buen amigo Noel, joven escritor (y programador) alguna vez premiado en un concurso de cuentos cortos, ha sucumbido al fenómeno blog, para colmo con un par de ellos: eL bLOg dEl bLaNCo y La traducción. Ambos parecen destinados a convertirse en agradables estancias que valdrá la pena recorrer.
Los recomiendo a todos y, de paso, le abro las puertas de mi (otro) raro país.

¡Bienvenido!

Las dos facetas de Lugones (según Borges y Bioy)

[...] Hablamos de un escritor que insiste en su calidad aristocrática.
BIOY: "Y con qué grosería".
BORGES: "Es que la idea de la aristocracia es una idea grosera. ¿Te acordás de la torva aristocracia del soneto de Lugones?

Conjunción

Sahumáronte los pétalos de acacia
que para adorno de tu frente arranco,
y tu nervioso zapatito blanco
llenó toda la tarde con su gracia.

Abrióse con erótica eficacia
tu enagua de surá, y el viejo banco
sintió gemir sobre tu activo flanco
el vigor de mi torva aristocracia.

Una resurrección de primaveras,
llenó la tarde gris, y tus ojeras,
que avivó la caricia fatigada,

que fantasearon en penumbra fina,
las alas de una leve golondrina
suspensa en la inquietud de tu mirada.

¿Por qué torva? Cuando el banco cruje bajo el vigor de su torva aristocracia se muestra como un compadrito, o peor, como un compadrón: la torva aristocracia es un ejemplo de sentimiento de malevo. Pensá que ese verso aparece en un libro titulado Los crepúsculos del jardín… Pensá que trata de ser exquisito. ¿Por qué no escribe en lunfardo? No sólo habla de aristocracia, sino de su aristocracia. Parece difícil hablar delicadamente de aristocracia y, peor aún, de la propia. No creo que sus modelos franceses fueran tan groseros…"
BIOY: "Se ve a sí mismo convertido en macho cabrío:

Delectación Amorosa

La tarde, con ligera pincelada
que iluminó la paz de nuestro asilo,
apuntó en su matiz crisoberilo
una sutil decoración morada.

Surgió enorme la luna en la enramada;
las hojas agravaban su sigilo,
y una araña, en la punta de su hilo,
tejía sobre el astro, hipnotizada.

Poblose de murciélagos el combo
cielo, a manera de chinoso biombo.
Tus rodillas exangües sobre el plinto

manifestaban la delicia inerte,
y a nuestros pies un río de jacinto
corría sin rumor hacia la muerte.

Lo de las rodillas exangües que manifestaban la delicia inerte está muy bien".
BORGES: "Manifestaban es perfecto. ¿Vos creés que tenía razón Ibarra? ¿Qué el río de jacinto es el semen?"
BIOY: "¿Qué otra cosa puede ser? La verdad es que no pudo decirlo mejor".
BORGES: "Lo que puede mejorar esos poemas, por lo menos novelescamente, es la probable circunstancia de que no describan experiencias reales. Que correspondan a un mundo imaginario. Que mientras tanto el autor viviera con su tío en una casa de pensión".

Lunes 6 de Julio de 1953, Diario de Adolfo Bioy Casares. Recopilados en Borges, 2006

jueves, setiembre 13, 2007

Divas: Amelita Frades

Amelita Frades (La Habana, 1928-1984) Comenzó su vida profesional en 1944. Se presentó a partir de ese año en emisoras radiales habaneras como Radio Lavín, Mil Diez y Radio Cadena Suaritos. Cantó en estos espacios con Arcaño y sus maravillas, así como con las Orquestas de Obdulio Morales y Rodrigo Prats. En este mismo año hizo grabaciones con el conjunto Chacumbele de Alejandro Mustelier. Hizo giras en 1956 por Venezuela y México y regresó a México en 1984. Trabajó también en televisión y teatros. Fue la primera intérprete que popularizó en 1959 una obra de Juan Almeida Bosque, "La Lupe" (asociada con la travesía de los expedicionarios del yate Granma en 1956) junto a "Aquel rosario blanco" (bolero). Escribió algunas composiciones, como "La Marcha del Miliciano".








[Audio: Amelita Frades, Aquel rosario blanco]

Esta triste cantidad de información salió de otros tres tristes tigres.